Un vinilo bien guardado puede sonar igual dentro de 100 años. Uno mal guardado se puede destruir en cinco. La diferencia está en tres factores: posición, temperatura y lo que lo envuelve.
Posición: siempre vertical
Nunca apilés los vinilos en horizontal. El peso de los discos superiores deforma (warps) los inferiores con el tiempo. Guardá siempre en posición vertical, como libros en una biblioteca, sin inclinarlos. El warp es prácticamente irreversible.
“La regla de oro: vertical, fresco, oscuro. Todo lo demás es detalle.”
— Coleccionista, 40 años de colección
Temperatura y humedad
El vinilo es sensible al calor. Por encima de 40°C empieza a deformarse. Nunca dejes discos en el auto en verano, cerca de ventanas con sol directo o sobre amplificadores que irradian calor.
La humedad ideal está entre 40-60%. Menos de eso y el vinilo se carga de estática. Más de eso y el papel del cover se ondula y aparece moho en el label.
Inner sleeves: el detalle que más se ignora
La funda interior original de papel mata el vinilo. Las fibras de papel generan micro-scratches con cada movimiento. Reemplazalas por inner sleeves de polietileno antiestático (las Rice Paper o similares). Son baratas, trasparentes y el cambio en el sonido después de un tiempo es notable.
Los outer sleeves de polipropileno protegen el cover de la humedad y el roce. Para una colección que querés preservar, son imprescindibles.



