En 1980, en plena dictadura militar, Litto Nebbia tomó una decisión que pocos entendieron en ese momento: crear su propio sello discográfico. No por vanidad artística, sino por necesidad. Las grandes discográficas cerraban sus puertas a músicos como él. Melopea nació como acto de resistencia.
“Si nadie te quiere grabar, te grabás solo. Si nadie te quiere editar, te editás solo. Así de simple.”
— Litto Nebbia
Los primeros años
Los primeros discos de Melopea se fabricaban en tiradas pequeñas, muchas veces con distribución propia. Nebbia recorría en persona las disquerías del centro porteño. El catálogo inicial era esencialmente suyo, pero rápidamente se convirtió en el hogar de artistas que no encontraban espacio en otro lado.
Con el retorno de la democracia en 1983, Melopea ganó impulso. Artistas del folklore, del tango, del rock y del jazz nacional pasaron por el sello a lo largo de los 80s y 90s.
El catálogo que importa
Algunos títulos clave del catálogo Melopea que todo coleccionista argentino debería conocer:
- Litto Nebbia — Piano Bar (1984)
- Litto Nebbia — Pronombres (1986)
- Varios artistas — Encuentros (1985) — compilado de jazz nacional
Melopea hoy
El sello continúa activo. En los últimos años retomó las ediciones en vinilo, siguiendo la tendencia global. Para los coleccionistas, los prensados originales de los 80s tienen un interés histórico particular: son el registro sonoro de una cultura que sobrevivió a pesar de todo.




